La
Terapia Biológica utiliza mediadores inmunológicos (interferones, interleuquinas y otros) y neurohormonas en muy bajas dosis (o altas diluciones) específicos para la modulación funcional de las alteraciones inmunológicas y endocrinas que acompañan las enfermedades.
La aplicación de la
Terapia Biológica permite mejorar el resultado de tratamiento convencional de enfermedades autoinmunes como Artritis Reumatoide, Lupus Eritematosos Sistémico, Esclerosis Múltiple, Parkinson, Alzheimer, Diabetes, Infertilidad (abortos habitules) y otras.